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Síndrome compartimental

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El síndrome compartimental es una afección seria que implica aumento de la presión en un compartimento muscular. Puede causar daño en nervios y músculos, al igual que problemas con el flujo sanguíneo.

Causas

Capas gruesas de tejido, denominadas fascia, separan grupos de músculos entre sí en los brazos y en las piernas. Dentro de cada capa de fascia se encuentra un espacio confinado, llamado compartimento, que incluye tejido muscular, nervios y vasos sanguíneos. La fascia rodea estas estructuras de manera similar a como los cables están cubiertos por un material aislante.

La fascia no se expande. Cualquier inflamación en un compartimento ocasionará aumento de presión en esa área, lo cual ejercerá presión sobre los músculos, los vasos sanguíneos y los nervios. Si esta presión es lo suficientemente alta, el flujo de sangre al compartimento se bloqueará, lo cual puede ocasionar lesión permanente en los músculos y los nervios. Si la presión se prolonga durante un tiempo considerable, el músculo puede morir, el brazo o la pierna no funcionarán más y posiblemente sea necesario amputarlos.

La inflamación que lleva al síndrome compartimental crónico ocurre como consecuencia de la realización de ejercicio físico intenso, actividades de flexión con las manos de manera repetitiva a lo largo de un periodo de tiempo prolongado que conlleva empuñar, como por ejemplo pilotar una moto, jugar al tenis etc. Existen otras causas de SC, pero en este caso solo nos vamos a centrar en la del brazo, antebrazo y mano. La presión en un compartimento únicamente se incrementa durante esa actividad.

Diferentes pilotos de GP han sido intervenidos de esta lesión, como pueden ser Jorge Lorenzo y Dani Pedrosa entre otros, este último ha tenido que pasar por el quirófano en dos ocasiones. También, la padecen tenistas, etc.

Fuente de las imágenes: www.compartirpasion.com / www.selfisio.wordpress.com

Síntomas

El síndrome compartimental crónico (ejercicio físico) causa dolor intenso que no desaparece cuando uno toma analgésicos o eleva el área afectada. Conforme va avanzando la patología los síntomas son más severos. Comienza con adormecimiento o sensación de acolchado, necesidad de realizar la extensión de la mano de manera constante, y dificultad para realizar la extensión de manera pasiva, falta de fuerza, hormigueo, dedos fríos, etc.

  • Disminución de la sensibilidad
  • Entumecimiento
  • Palidez de la piel
  • Dolor intenso que empeora con la extensión pasiva.
  • Debilidad.

Pruebas y exámenes

Un examen físico revelará:

  • Dolor al presionar el área.
  • Dolor intenso al mover el área afectada (por ejemplo, una persona con síndrome compartimental en el antebrazo experimentará dolor intenso al mover los dedos de las manos, al abrir y cerrar estas).
  • Hinchazón en el área.

Para confirmar el diagnóstico, el médico posiblemente tenga que medir directamente la presión en el compartimento. Esto se hace empleando una aguja que va pegada a un medidor de presión, catéter tipo “wick,” el cual se coloca dentro del área del cuerpo. Este examen se debe realizar durante y después de una actividad que ocasione dolor.

La presión intracompartimental normal es de 15mmhg, presiones de 20-30 mmhg impiden la circulación normal, por lo tanto se consideran diagnosticas del síndrome de compartimento.

Tratamiento

Se requiere cirugía inmediatamente. El hecho de demorar la cirugía puede llevar a un daño permanente.

Se hacen incisiones quirúrgicas largas a través del tejido muscular con el fin de aliviar la presión. Las heridas se pueden dejar abiertas (cubiertas con un apósito estéril) y cerrarlas durante una segunda cirugía, generalmente de 48 a 72 horas más tarde.

Es posible que se requieran injertos de piel para cerrar la herida.

Si el problema lo está ocasionando un yeso o un vendaje, se debe aflojar o cortar el apósito para aliviar la presión.

Expectativas (pronóstico)

Con un diagnóstico y tratamiento oportunos, el pronóstico es excelente para la recuperación de los músculos y nervios que se encuentran dentro del compartimento. Sin embargo, el pronóstico general estará determinado por la lesión que lleva al síndrome.

Si el diagnóstico se retrasa, se puede presentar una lesión permanente en el nervio y pérdida de la función muscular. Esto es más común cuando la persona lesionada está inconsciente o demasiado sedada y es incapaz de quejarse del dolor. La lesión permanente del nervio puede ocurrir después de 12 a 24 horas de compresión.

Posibles complicaciones

Las complicaciones abarcan lesión permanente a los nervios y los músculos que puede llegar a deteriorar de manera dramática. Esto puede desencadenar en una isquemia y producir la fatídica contractura de Volkmann.

En casos más graves, se puede requerir la amputación.

Cuándo contactar a un profesional médico

Consulte con el médico si ha sufrido una lesión y presenta hinchazón severa o dolor que no mejora con analgésicos.

Prevención

Probablemente no haya ninguna forma de prevenir esta afección. El diagnóstico y tratamiento oportunos ayudan a prevenir muchas de las complicaciones.

Si usted usa yeso, sea consciente del riesgo de hinchazón. Acuda al médico o a la sala de urgencias si el dolor por debajo del yeso aumenta, incluso después de haber tomado analgésicos y haber elevado la zona.

Técnica Rafael Bosch

Rafael Bosch realiza un tratamiento específico para esta patología con un éxito de 99%.

Este tratamiento ha podido demostrar su eficacia con más de cien pacientes. También, se puede prevenir su aparición realizando una sesión cada seis meses.

El tratamiento se realiza con agujas* en estados avanzados, al inicio de los síntomas se puede realizar la descarga de los músculos también con las manos, siendo la primera opción más rápida y eficaz y menos dolorosa para el paciente.

Esto supone un gran adelanto, no solo para la ciencia sino también para las personas que padecen este tipo de patología, ya que hasta ahora el único tratamiento que existe en la actualidad es la cirugía (Fasciotomía), con todos los riesgos de infección que conlleva esta patología en el post-operatorio.

Tampoco se conoce tratamiento para prevenirla, se ha intentado con férulas de descarga oclusal pero no han dado todo el resultado que se esperaba.

*Las agujas que se utilizan para los tratamientos son de acupuntura, aunque la técnica nada tenga que ver con esta.

En nuestro Centro Clínico Bosch le atenderemos y le realizaremos un diagnóstico profesional.

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